Por Nelson Ures Villegas.
Ese mango caerá
probaré su dulzura
esa nube dirá adiós
otros cielos la esperan
me tomaré un sorbo de café
y pensaré en ti
vendrá mi perro
a buscar mi caricia
compartiré con él mi bocado
serán las 8 de la mañana con 36
pasará el comprador de chatarras
vendrá una mosca
tal vez dos
o tres
alguien llamará a la puerta
no es mi madre
no es el viento
no es esa persona
el perro ladrará
la estadística
nos mete entre sus rangos
los algoritmos nos lanzan
en su saco de inexorable manía de espionaje
acechan los vacíos
dios calla
ante una oración infiltrada por la IA
no diré amén
por si las moscas…
creeré en imposibles
que aún se mantienen en franca rebeldía.
habrá más calor
contaré hasta diez
uno
dos
tres
cuatro
cinco
seis
siete
ocho
nueve
diez
para saltar
hacia lo imponderable
allí nos veremos
¡estaremos felices amor!
nos volveremos a mojar bajo la lluvia
ocultaremos en nuestras miradas
las más intensas ganas de vernos
los más íntimos secretos…
al menos que esto también sea un presagio
dentro del presagio.
Barquisimeto, Venezuela
marzo 2025.