Por José Hernández
El valor del trabajo
De todos nosotros es difícil encontrar a alguien que desdeñe la importancia del trabajo. Los venezolanos, vivimos en referencias constantes al trabajo, a su importancia a su valor.
Elías Calixto Pompa, a finales del siglo XIX, escribió: Estudia, Descansa y Trabaja
ESTUDIA
Es puerta de luz un libro abierto:
Entra por ella, niño, y de seguro
Que para ti serán en lo futuro
Dios más visible, su poder más cierto.
El ignorante vive en el desierto
Donde es el agua poca, el aire impuro;
Un grano le detiene el pie inseguro;
Camina tropezando; ¡vive muerto!
En ese de tu edad abril florido,
Recibe el corazón las impresiones
Como la cera el toque de las manos:
Estudia, y no serás, cuando crecido,
Ni el juguete vulgar de las pasiones,
Ni el esclavo servil de los tiranos.
TRABAJA
Trabaja, joven, sin cesar trabaja:
La frente honrada que en sudor se moja,
Jamás ante otra frente se sonroja,
Ni se rinde servil a quien la ultraja:
Tarde la nieve de los años cuaja
Sobre quien lejos la indolencia arroja;
Su cuerpo al roble, por lo fuerte, enoja;
Su alma del mundo al lodazal no baja.
El pan que da el trabajo es más sabroso
Que la escondida miel que con empeño
Liba la abeja en el rosal frondoso;
Si comes ese pan serás tu dueño,
Mas si del ocio ruedas al abismo,
Todos serlo podrán, menos tú mismo.
DESCANSA
Ya es blanca tu cabeza, pobre anciano;
Tu cuerpo, cual la espiga al torbellino
Se dobla y rinde fácil; ya tu mano
El amigo bordón del peregrino
Maneja sin compás, y el aire sano
Es a tu enfermo corazón mezquino.
Deja la alforja, ve, ¡descansa ufano
En la sombreada orilla del camino!
Descansa, sí, más como el sol se
acuesta, Viajero como tú, sobre el ocaso,
Y al astro que le sigue un rayo presta:
Abre así con amor tus labios viejos
Y alumbra al joven que te sigue el paso
¡Con la bendita luz de tus consejos!
Somos hijos de esos versos crecimos leyendo, oyendo y recitando esos versos. Y el trabajo nos viene del corazón y la genética. Somos trabajadores y queremos eso: trabajar. Y, migramos para poder trabajar
Foto: El Avila Caraqueño cortesía de Leandro Vivas