Por Profesor Alirio Martín Alvarez Díaz – Coordinador de proyectos especiales de la Fundación Alirio Díaz

Existen decisiones que los seres humanos vamos tomando en el transcurso de nuestras vidas que van a ser determinantes en el porvenir de nuestra existencia y tomaremos ejemplos de estos dos grandes protagonistas del siglo XX musical venezolano, el maestro Antonio Lauro (1917- 1986) y el maestro Alirio Díaz (1923- 2016), uno guitarrista y compositor excelso además de cantante, coralista, educador, fundador de coros y el otro virtuoso guitarrista, escritor, investigador, musicólogo, educador, abarcando, ambos, diversas facetas que nos dicen de su gran labor como grandes venezolanos que fueron. Y cuando hablamos de decisiones vitales tenemos el ejemplo de Lauro cuando era estudiante de piano con el maestro Salvador Llamozas y por allá en 1932 nos visitaba el gran guitarrista paraguayo Agustín Barrios Mangore, “El Paganini de la guitarra”, quien fue uno de los primeros virtuosos que demostró los verdaderos valores artísticos del instrumento. Lauro lo escucho tocar por radio y quedó impactado y sorprendido con el sonido de la guitarra, tanto que decidió dejar el piano, busco una vieja guitarra que heredo de su padre y se inscribió con el maestro Raúl Borges en la Escuela Superior de Música de Caracas, transcendental determinación para beneficio de la dignificación de la guitarra como instrumento de concierto legando un repertorio extraordinario que el maestro Díaz dio a conocer en el mundo. Y luego toma otra decisión vital deja a un lado, sacrifica, la interpretación como virtuoso de la guitarra, que ya era, y se decanta por estudiar la composición con el maestro Vicente Emilio Sojo, hasta graduarse de Maestro Compositor en 1947, decisiones geniales para el futuro de la guitarra en el mundo. Algo parecido ocurre con el maestro Alirio Díaz cuando llega de La Candelaria a Carora, en 1939, y por influencia de Don Cecilio Zubillaga Perera, quien descubre su vocación musical, decide estudiar guitarra clásica en lugar de las humanidades, y se convertirá en uno de los más grandes virtuosos de la historia.

Recordamos que la Fundación Alirio Díaz rindió homenaje en el año 2017, en el marco del V Concurso Nacional de Guitarra Alirio Díaz al maestro Antonio Lauro, con motivo del centenario de su natalicio y se realizo una bella exposición titulada “Lauro y Díaz, una sola guitarra”, homenaje más que merecido y donde se trataba de resaltar la estrecha relación entre el compositor Lauro y el interprete Díaz en una de las simbiosis artísticas más radiantes y fructíferas de la cultura universal. Desde la llegada de Díaz a Caracas en 1945, se va a establecer una relación de amistad con Lauro, Alirio ya lo conocía como guitarrista popular de mucho éxito en el extraordinario grupo nacionalista “Los Cantores del Trópico”  del que formaba parte Lauro y luego la relación se estrecha en sus encuentros en la Escuela Superior de Música y su común maestro Raúl Borges, recordemos que Antonio Lauro va a ser el primer guitarrista venezolano que tocara los grandes clásicos Bach, Albeniz,  Haendel y otros grandes maestros, “…cautivando siempre a sus oyentes con un sonido personalísimo de una tersura tal que las cuerdas del instrumento parecieran volverse inmateriales…”(Alirio Díaz, Música en la vida y lucha del pueblo venezolano), el gran guitarrista australiano John Williams catalogó a Lauro como “El Strauss de la Guitarra” por su importante obra nacionalista y universal que compuso para el instrumento, en especial los valses venezolanos.

La partida de Alirio Díaz a Europa a perfeccionar su arte guitarristico en Madrid con Regino Sainz de la Maza y en Siena con Andrés Segovia y el éxito tremendo de sus recitales va a ser uno de los factores que va a influir en el trabajo como compositor de Lauro ya que el maestro Díaz se da cuenta del éxito y de la reacción positiva de los públicos del mundo ante las obras de compositores venezolanos y latinoamericanos como Borges , Mangore , Villa Lobos y especialmente los valses de Lauro, el Concierto para guitarra y orquesta, dedicado a Díaz y otras grandes obras, no solo beneficia la trayectoria de Díaz como concertista sino que enriquece el repertorio guitarristico de manera monumental ya que en esa etapa era una de las debilidades de la guitarra en su lucha por lograr respeto y reconocimiento como instrumento clásico.

Es claro que este mutualismo, esta relación Lauro – Díaz fue un apoyo mutuo que proyectó las carreras de ambos, y existen otros ejemplos famosos de simbiosis musicales como la relación entre el compositor mexicano Manuel Ponce y el guitarrista Andrés Segovia, entre otras, afirma Alirio Díaz “…El compositor tiene que encontrar un estimulo en los virtuosos que puedan interpretar su música. Yo me convertí en el primer interprete de Lauro…” (Alejandro Bruzual. Alirio Díaz Guitarra de tierra profunda). Y Antonio Lauro también  reconoce esa relación de ayuda reciproca  entre ellos, ya que en esa primera etapa como concertista Alirio necesitaba  de un conjunto de obras que lo distinguiera del resto, no solo las obras universales que ya dominaba,  sino creaciones novedosas, atrayentes e interesantes para el público de todos los países visitados por el maestro Díaz, afirmaba Lauro “…Alirio en los primeros años tuvo necesidad de un repertorio original, un repertorio fuera del común de los demás concertistas. Cuando quería tocar en una capital como París, Roma, Madrid tenía que llevar una obra distinta. Gracias a eso distinto que eran las obras mías Alirio se abrió muchas puertas, a la vez me hacia una promoción maravillosa, pues mi obra en sus manos gustaba enormemente y la pedían. Yo siempre le he dado a Alirio mis composiciones con gran cariño y admiración…”. De tal manera que Díaz da a conocer al compositor, su arte, sus obras y logra que se le reconozca en el ámbito internacional, va a ser interpretado por los diferentes concertistas del mundo y exigidas sus composiciones en los diferentes conservatorios y concursos de guitarra. Dice Lauro “… ese primer impulso de Alirio fue formidable y yo lo reconoceré siempre ya que sin él no hubiese sido tan popular el valse Natalia y el Seis por Derecho que los ha tocado en todo el mundo…” Agreguemos a esas dos composiciones fundamentales, “caballitos de batalla” como afirmaba Alirio otros grandes  valses como El Marabino, Angostura, María Luisa y Carora, muchos guitarristas celebres han interpretado estas obras (Segovia, John Williams, David Russell, Luis Quintero, Luis Zea, Senio Díaz, entre otros), aclarando siempre que fueron las versiones de Díaz las que marcaron la pauta de su plena comprensión con una interpretación de excelso virtuosismo. El proceso de divulgación de la obre de Lauro se complementa con las grabaciones discográficas, en los grandes discos grabados por Alirio Díaz la obra de Lauro figura en un alto porcentaje y otros grandes guitarristas tienen discos con música de Lauro. Hay otro aspecto trascendental como es el plano Editorial (Partituras) y gracias al magnífico esfuerzo del maestro Díaz que logró que se publicaran las obras de Lauro en diferentes casas editoriales europeas y venezolanas con revisión y digitación de Alirio Díaz como la Broekmans & Van Poppel de Amsterdan (Holanda), la Zanibon de Italia y Caroní Music. Otro aspecto que promueve Díaz es la invitación que se le realiza al compositor venezolano a diferentes eventos nacionales e internacionales para que los públicos conocieran de cerca no solo al creador, al compositor, sino al guitarrista Antonio Lauro.  Se puede afirmar que la relación crucial que existió entre dos de los más eminentes músicos venezolanos del siglo XX, Lauro y Díaz, con su obra creadora, aportaron su contribución para colocar el movimiento musical venezolano en el panorama mundial de la guitarra.

La obra de Antonio Lauro es muy amplia y abarca obras para guitarra entre ellas 15 valses venezolanos, merengues, canciones infantiles, suite venezolana para guitarra y orquesta entre otros, compuso también música de cámara, para piano, para arpa, para coro a capella como los bellos madrigales, música para orquesta el poema sinfónico Cantaclaro, himnos para diversas universidades, liceos e instituciones culturales y arreglos corales. Es esencial y actual su promoción de la música venezolana contra “…la invasión de músicas exóticas, …de ritmos extranjeros degenerados…”y aboga por la creación de orfeones estudiantiles y de trabajadores en el país para el rescate de nuestro folklore que encierra una imponderable belleza y sueña con “…escuchar en público, en las voces juveniles de universitarios y liceístas y normalistas las obras de mayor envergadura con que cuenta la polifonía vocal venezolana…”Hay muchos aspectos de la vida de este singular venezolano que abría que resaltar y siempre es importante mantener su legado vivo  para el conocimiento y estimulo de los venezolanos, ahora en el aniversario 38 de su siembra.

Foto cortesía del autor

Graduado en la UPEL, en la especialidad de Ciencias Sociales. Actualmente Jubilado del MPPE. Desempeño cargos en todos los niveles educativos a nivel medio desde aula hasta Director en el Liceo Egidio Montesinos, Colegio Cristo Rey, Colegio Edmundo Jordán, entre otros. Orador de Orden en la Sesión Solemne del Consejo del Municipio G/D Pedro León Torres, en conmemoración del Natalicio del héroe y día del Municipio. 25 de junio de 2008. Botón Honor al Mérito ciudadano. Consejo del Municipio G/D Pedro León Torres. Publicación de Artículos periódicos y revistas. Participación en el Concurso de Crónicas “450 años de Carora”, Ganador de Mención Publicación 2019, con la obra “¡Egregius nacidos para la eternidad!”. Perteneciente a los Comité Organizadores de los Concursos: Internacional de Guitarra Alirio Díaz y Nacional de Guitarra Alirio Díaz que se realizan en Carora. Actualmente se desempeña como Coordinador de Proyectos Especiales de la Fundación Alirio Díaz.

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