Autor: Edecio R. Riera M.

La Otra Banda, es una extensión territorial perteneciente al municipio G/D. Pedro León Torres, es una gran cantidad de hectáreas muy aplanadas que tienden a inundarse cada vez que llueve con cierta intensidad. Normalmente esto sucede porque es una zona muy baja debido a la depresión que tiene ese territorio de este municipio y en particular el área  de las Parroquias: Trinidad Samuel, Altagracia, Las Mercedes, Montes de Oca y en especial la ciudad de Carora. Son 425 metros sobre el nivel del mar, una hondonada producto de esa erosión de la corteza terrestre. Son terrenos, a pesar de que son muy secos por su característica de estar ubicados en el semiárido, son tierras productivas que con una pequeña ayuda técnica y estableciendo un sistema de riego, en  esta gran planicie se ha demostrado con el trabajo tesonero de pequeños productores; que pueden convertirse en una inmensa zona de producción a granel de infinitos  rubros para la alimentación.

Existe un buen número de agricultores que han hecho ese experimento y han obtenido excelentes resultados y lo mejor del caso es que lo han hecho con su propio peculio, con esfuerzos propios, por supuesto, en mínimas cantidades de hectáreas. Esta experiencia debe servir de ejemplo o modelo para que sea tomada en cuenta por los organismos competentes del estado, encargados de la productividad, con el propósito que se planifique un desarrollo sostenido y sustentable para que sea incorporada toda esa extensión a la producción alimenticia nacional. Esto contribuiría de una manera determinante en mejorar y acrecentar la producción del país y al mismo tiempo convertir a esas tierras en aptas u óptimas para la producción de diferentes rubros agrícolas. Por otra parte, esa gran cantidad de terreno, siempre se ha identificado en una gran proporción con la cría de chivos y ovejos, pero sin ninguna técnica, a la buena de Dios,  como los elementos sobresalientes de esa extensión territorial. No obstante,  ese terreno también tiene un componente marítimo, y se pudiera confirmar   por el agua salada que contiene,  y el gran espejismo que se forma en las horas del medio día, que forman parte de las  características de esa zona. Quizá es parte del origen de esa depresión y por lo tanto, se comenta que toda esa gran extensión pudo haber sido una parte  del mar del estado Falcón y en épocas pasadas se fue retirando hasta donde  hoy están las costas de ese estado vecino.

Así como esas tierras que se han resquebrajado por el efecto del verano, por esa inmensa sequía y por otro lado la erosión que se produce cada vez  que llueve y este territorio que  es iluminado por un inclemente sol, al cual Pablo Neruda se refirió al pasar por esta ciudad “Si el Sol naciera de nuevo nacería en el nombre de carora”, no es menos cierto  que con todas esas dificultades y obstáculos, este gran sector ha producido y continúa produciendo en todos los aspectos, pero en una escala muy pequeña. Incluso en el área cultural, han sido numerosos los cultores que han surgido de ese territorio.

Se ha intentado algunas iniciativas muy interesantes pero no han pasado de ser iniciativas, por lo tanto este grandioso territorio está esperando que se le planifique un gran proyecto que contribuya a mejorar las condiciones sociales, culturales y económicas de toda esta población y la vez transformar esa gran área en un gran emporio productivo.

En casi todas estas comunidades de la Otra Banda, no se puede negar que la actividad cultural autóctona era y sigue siendo ejecutada por muchísimos cultores, que habían adquirido esos saberes a través de la percepción visual y auditiva. No existían  escuelas, tampoco personas dedicadas a enseñar esos conocimientos, tanto musicales como dancísticos y del mismo modo con la actividad poética o de otra índole. Sin embargo, se cree que la mejor forma fue ir  pasando todas esas enseñanzas, que se han dado de generación en generación, tal vez por esa característica que tenían algunas personas con ese don tan especial y al mismo tiempo por el interés demostrado por  los  que querían aprender. Por esa circunstancia se puede afirmar que los niños desde muy temprano van adquiriendo y adquieren ideas que las han ido mejorando, y perfeccionando y de esa manera, ellos van tomando esas ideas preliminares y con el transcurrir del tiempo, logran  un conocimiento básico que les permite interactuar en cualquiera de las actividades que ellos hayan seleccionado para esos fines.

No son especialistas ni profesionales, empero, son muchísimos los músicos, cantores, bailadores, poetas, declamadores, cuentistas, etc. Que han comprendido, que su participación es importante en los diversos espacios y del mismo modo en el tiempo en que se han desempeñado, y de esa manera han contribuido como se ha comentado antes, que es factible que se transmita a las nuevas generaciones. Estos cultores conservan y mantienen esas tradiciones  como un legado y así es reconocido por todos. Es por ello, que los cultores que han surgido en  esta zona, se debe a que obtuvieron una motivación muy importante y estimuladora y eso les ha permitido buscar otras oportunidades donde se pueda avanzar y superar; hacia mejores logros.

Como el señor Armando Carrasco, son muchísimos, por supuesto, trabajadores de las faenas del campo, y esos oficios no les impidieron para nada, la participación libremente en las diversas actividades. En el caso del señor Carrasco, como un buen serenatero, cantador de  Salves a la Cruz de Mayo, como a las salves en forma general, y velorios. Rosarios Cantados. Las Rogativas a la Cruz de Mayo o a San Antonio para pedir lluvia. De igual manera interpretaban la música denominada campesina para los bailes, la música en navidad: Aguinaldos, Villancicos y Parrandas. El 28 de diciembre; con los Santos Inocentes (Los Locos), entre otras actividades culturales. Entonces, no es menos cierto que se puede afirmar que algunos elementos y aspectos de estas actividades; han podido influir de  algún modo  en los descendientes.

En el aspecto cultural esta zona geográfica ha dado  muchos valores que han sido baluartes  importantes en ese aspecto y que han representado con dignidad, a su patria chica, y tal vez una característica muy resaltante en todos ellos, es que ninguno ha negado a sus pueblos de origen, muy orgullosos por ser nativos de esos  terruños, y ésta  ha sido   la conducta que siempre  han   manifestado.

Alirio Díaz, Pedro Adrian Santeliz y Alí Lameda, solamente para mencionar a estos tres compatriotas, se debe significar que son muchísimos los cultores que han surgido de estas tierras desérticas y que han alcanzado con su empeño y dedicación un sitial de honor que los ha exaltado como cultores excepcionales.

Es oportuno este espacio para referirnos a Evaristo Lameda un excelente cultor ejecutante del cuatro, nacido en el caserío El Coyòn de la Parroquia Trinidad Samuel del municipio Torres, de la Otra Banda. Evaristo Lameda, nació el 26 de octubre de 1943. Sus padres fueron Armando Carrasco y Evangelista Lameda, es el mayor de diez hermanos. Su padre un campesino del lugar y criador de chivos y un buen músico del cuatro y la guitarra. Él le fue inculcando los primeros conocimientos musicales a su hijo mayor y efectivamente a muy temprana edad aprendió a rasgar el cuatro, por supuesto, que esas enseñanzas fueron hechas a través del oído, ya que, para la época era muy difícil estudiar música en una academia o en un conservatorio,  y el obstáculo más  perjudicial: la situación económica de las familias campesinas. En ese tránsito de la vida, Evaristo adquiere esos conocimientos a través de su oído.

Este joven estudiaba tercer grado en la escuela del Coyón, la maestra organizaba todas las semanas el “viernes cívico” y en uno de esos actos, se les informa a los estudiantes que quieran participar en la Canción Danza “El Chiriguare”, que levanten la mano. En ese grupo participa Evaristo, por cuanto, el tocaba el cuatro. Se monta la escena y la maestra que se sabía la letra de la canción, organiza los ensayos y fija la fecha para la presentación. Se selecciona al grupo de los bailadores y cantores, al niño que haría el papel de brujo y sus dos ayudantes, y a los  niños en el papel de Chiriguare y Zamurito. Todos los niños se adaptaron muy rápido a los ensayos y en poco tiempo ya tenían montada la obra con todos sus detalles.

Se diseñaron los trajes que utilizarían  los actores con vestimentas hechas con cartones, telas viejas, fardos y sacos, materiales reusables. También se usó algunas pinturas  para  hacer màs   llamativos y vistosos esos trajes. Estando en pleno desarrollo la escena de la obra, Evaristo le insinúa al niño que estaba haciendo el papel de Zamurito, que moviera la colita, insistía  a cada instante, porque ese niño era muy rígido y  lento en sus movimientos.

No se lo podía decir directamente, uno porque era del grupo de los cantores  y a la vez ejecutante del cuatro. Del grupo de los cantores  y danzantes, le habían hecho la observación, al parecer la forma de ejecutar la danza, el  niño  en el papel de Zamurito era muy rígido, le hacía  falta mayor movimiento. Evaristo le  insinuaba con su cuerpo para que se fijara. Esa manera de mover la cola les  pareció  muy  gracioso,  y  simpático  a los demás niños  participantes, y todos se reían. Nunca el niño que actuó en el personaje del Zamurito  logró moverse como se lo  indicaba Evaristo.

Al año siguiente el señor Armando Carrasco, planificó residenciarse en Carora, por cuanto, en el caserío El Coyòn sólo se estudiaba hasta tercer grado y él quería que sus hijos continuaran estudiando. Inscriben a los dos mayores en la Escuela Carora de Barrio Nuevo y Evaristo pasa a estudiar cuarto grado.

Todas las escuelas para esa época realizaban muchos actos culturales y en especial los “Viernes Cívicos”. Los docentes eran muy patriotas y esas danzas tradicionales como: El Pájaro Guarandol, Los Chimichimitos, El Carite, EL Sebucán, entre otras danzas folclóricas, siempre eran una constante la puesta en escena de todas esas manifestaciones  tradicionalistas y posiblemente con esos actos se contribuyó muchísimo en hacer ver y que se valorara el acervo cultural y el  patrimonio que tiene o representa a el país, con esto no se quiere decir, que los estudiantes de tiempos pasados eran màs venezolanos que los de hoy, pero, los maestros tenían esa formación y la ejecutaban. Los docentes de esos tiempos a pesar de que eran muy fuertes, muy verticales, valoraban de una forma ejemplar las costumbres de los pueblos, su  folclor, en fin, eran muy apegados a las tradiciones culturales de la nación. Podemos observar con mucha inquietud la transculturización de que hemos sido objeto y de manera muy particular y tangible, lo representa la música en primer lugar y la moda por otra parte. Sin temor a generalizar y en una gran proporción de los jóvenes de ahora no valoran las cosas nuestras. La idiosincrasia del  venezolano se está perdiendo. Se prefiere lo de otros países aun cuando, esa actitud sea perjudicial y vaya en contra de los principios y costumbres del nacionalismo de un país. La alienación estará  presente sino se trata de corregir, sobre todo en  las nuevas generaciones, a través unas normas filosóficas que influyan y determinen la conducta futura de esos niños y jóvenes. Primero es ser venezolano y segundo lo demás. Sin el ánimo de caer en el chauvinismo o en la patriotería. La cultura es universal  y como tal se debe valorar y respetar, de esa diversidad cultural se pueden tomar algunos aspectos  que son positivos y que contribuyan en mejorar la especie, la formación, el comportamiento, empero, no todos los aspectos. Todos nos podemos servir de todos, la complementariedad es substancial en ese equilibrio de la formación del componente del  ser humano, un sincretismo limpio, sano, sin ambigüedades y que no sea impuesto, sino establecido mediante convenios entre las partes.

Quizá fue el segundo o tercer viernes cívico o cultural, donde Evaristo  le plantea a su nueva maestra que organice la danza “El Chiriguare” y que él se autopropone como “El Zamurito”. La idea  fue porque había tenido la experiencia en su escuela anterior, y como todo un líder participa directamente con su maestra en la organización del evento. Se acuerda la fecha, se seleccionan los demás personajes y él colabora tocando el cuatro en los ensayos. En este acto fueron invitados varios representantes para  que actuaran como los músicos, se puede mencionar al señor Armando Carrasco padre de Evaristo Ramón.  Hay que destacar que para la confección de los trajes para el  vestuario, también, los representantes tuvieron una actuación muy destacada. El traje de Zamurito fue confeccionado en forma excelente, prácticamente  un pájaro gigante y en el mismo intervino Evaristo con sus propias manos e ideas.

Para resaltar ese acto se invitó a los padres y representantes a fin de que observaran la actuación de sus niños. Ya todos tenían dominio absoluto de las escenas a desarrollar, empero, el que màs estaba ansioso por actuar era el Zamurito, por supuesto, fungía como el líder del grupo y tal vez quería demostrar que él tenía las cualidades necesarias y las iba a poner en práctica.

La obra se escenificó y  todo se desarrolló  como se  había  planificado. El personaje más  destacado sin dudas  fue el Zamurito,  por el vestuario  que sobresalió entre los demás y lo  curioso fue su forma de danzar. El movimiento de la colita era espectacular, la forma de extender las alas, tanto en la danza como cuando el Zamurito extraía las vísceras  del Chiriguare y esa forma de actuar les causaba gracia  a los niños y demás  asistentes al acto, y esa actuación se acercaba tanto a la realidad, que a  todos  les parecía muy simpático y extraordinario.

Concluyó  la obra, y los comentarios giraban en torno a El Zamurito, por esa actitud tan particular y por hacerlo tan real que parecía un actor profesional. Evaristo era un niño de baja estatura, regordido, barrigoncito  y al efectuar los movimientos de cadera, lo hacía con tal propiedad que a todos les causaba risas. Igualmente cuando extendía sus alas y el movimiento de la cabeza.

Se cuenta que desde esa fecha a Evaristo Lameda fue llamado  con el remoquete de “El Zamurito”. No se molestó, ni se inmutó, no se sintió ofendido, no le importó nada que lo llamaran así, era indiferente que lo trataran con ese sobrenombre. Más adelante, después de obtener su sexto grado, no continúa estudiando debido a las dificultades económicas de su familia y él como el mayor de sus hermanos, optó por trabajar, ayudando en el hogar; vendiendo en las calles empanadas, panes, catalinas, conservas y otras ventas que su madre hacía con ese fin. El tiempo fue transcurriendo y lo hacía ayudando directamente con las ventas en la manutención de su familia y al mismo tiempo no se desligó de su instrumento. Al cuatro,  le dedicaba  un espacio y tiempo muy importante y con mucha disciplina en sus ensayos, porque la meta significaba lograr la perfección.

En ese particular se mantuvo por un  buen tiempo, ya mayor de edad es llamado por algunos amigos para el acompañamiento de serenatas a  algunas muchachas. Estas primeras salidas lo hicieron conocer en otros ámbitos y participó  en la integración  de varios conjuntos de música criolla con Arpa, Cuatro y Maracas, entre ellos: Canaima de Carora, Bariquigua, Perlas de Oriente y Los Caciques. La estadía  en  esos  grupos  no  fue  muy duradera, ya que, el trabajo era muy esporádico y en realidad no proporcionaban los recursos necesarios y suficientes para mantener un hogar y  como no tenía otra entrada, posiblemente  eso lo llevó a ser muy inestable. Posteriormente se incorpora al grupo de Don Pío y con este grupo interactúa por algún tiempo y contribuye en la reorganización de dicho grupo, pues bien, ese conjunto se había desintegrado por motivos económicos.

Es muy interesante el liderazgo que ejerció El Zamurito, porque con esa actitud que asumió coadyuva a que el grupo de Don Pío se unifique, y de nuevo vuelva a interactuar en muchísimos espacios o lugares y algo muy importante fue que se propusieron efectuar algunas grabaciones para varios discos de larga duración  y fueron logradas con mucho éxito, porque, es a partir de esas grabaciones que la proyección del Grupo de Don Pío se comienza a conocer por medio de sus interpretaciones a nivel nacional.

En paralelo El Zamurito, quien había adquirido cierto prestigio con el grupo de Tamunangue. A  Evaristo  le solicitan los servicios,  un grupo de jóvenes con el objeto de que los enseñara a tocar el cuatro, la mayoría de ese grupo eran hijos de los  fundadores de La Casa de la Cultura y de los integrantes del Orfeón Carora y de  otras personalidades que frecuentaban la casa de la cultura en otras actividades culturales. Esta actividad la comenzó a realizar en dicha casa cultural y le  fue absorbiendo un tiempo precioso, que se le fue estrechando tanto que tuvo que dejar al grupo de Don Pío. Por otra parte complementó su trabajo dando clases a domicilio a otro grupo de muchachos que se habían entusiasmado en aprender a tocar ese popular instrumento.

En forma práctica Evaristo Lameda, El Zamurito, se convierte en un gran maestro, con una muy buena pedagogía y que en poco tiempo se pudo contabilizar excelentes resultados. Han sido muchos los jóvenes que pasaron por las manos de ese gran cultor caroreño.

En otras oportunidades logra acompañar a algunos grupos que requerían de su presencia y de su trabajo, pero esas incursiones se realizaban en forma esporádica y no se adquiría otro compromiso que la participación por la noche en  el evento. Normalmente. Estos eventos se efectuaban en clubes privados donde se promovía la música venezolana (llanera). Esa actividad no lo perjudicaba en nada y continuaba con sus clases y la matrícula se le iba incrementando cada día. Los resultados estaban a la vista. Un buen grupo que había alcanzado el grado de bachiller, migraba a otras ciudades para la prosecución escolar en las diversas universidades del país, mientras tanto, seguían llegando otros niños y jóvenes con esos deseos de aprender la ejecución del cuatro.

El Zamurito en forma simultánea implementa el rasgado del cuatro  haciéndolo  por medio  del punteo, desarrolla esa técnica, la perfecciona y la consolida. Es más logra crear su propia técnica y la edita en un folleto con muchas de las piezas que él interpretaba. Vende ese folleto a sus discípulos como una guía de orientación. Es posible que Evaristo Lameda pudo haber tenido una influencia bien acertada del maestro Freddy Reyna, no obstante, esa experiencia le sirvió para configurar esa técnica que le proporcionó  muchas satisfacciones personales y colectivas. Su Método.

Evaristo Lameda contrae matrimonio con la señora Odila Rojas el 7 de diciembre de 1963 y concibieron 8 hijos, uno de ellos falleció, son 3 varones y 4 hembras. La señora Odila se graduó de bachiller y luego estudió en la Escuela Normal. No pudo continuar como docente y se dedicó  exclusivamente a la formación de su familia. Entre sus hijos, Edixon Lameda, fue el que más se acercó a sus enseñanzas musicales, pues bien, Edixon es un excelente vocalista y muy buen ejecutante del cuatro. Ha seguido muy de cerca el camino musical de su padre, pero él, más que todo está dedicado al canto. Un magnifico cantor.

Con Rafael González La Chía. Logró conformar un dúo de punteo con los cuatros. EL objeto de esta agrupación era realizar unas grabaciones para ayudar a un compañero de grupo que le habían amputado una pierna. Los recursos conseguidos por  la venta  de ese Cassette, contribuyó de una manera determinante en la recuperación de ese gran cultor Félix Campo. Entre las piezas instrumentales que se grabaron se pueden mencionar: Como llora una estrella, El Pájaro Campana, Adiós a Ocumare, La Flor de la Canela, Conticinio, Brisas del Zulia, Sombra en Los Médanos, Las Bellas Noches de Maiquetía, Concierto en la Llanura, Apure en  un Viaje, Moliendo Café, El Pajarillo, El Diablo Suelto, entre otras excelentes piezas musicales.

Cuando surge la oportunidad de viajar a la República de Cuba, el conjunto de Don Pio, en compañía de otros grupos folclóricos, como representantes de nuestro  país, Venezuela, ya El Zamurito se había retirado de dicho grupo y se comentó que fue mejor así por cuanto, él le tenía miedo,  mucho pavor  a los viajes en avión. De igual modo La Chía tampoco viajó  por el mismo motivo.

Un tiempo más tarde logra establecer una estadía en Curarigua a objeto de atender a un grupo de jóvenes y niños que anhelaban tocar ese instrumento, pero, requerían que fuese El Zamurito. Se hospedó en la única pensión del lugar, porque la lógica indicaba que era más factible tener al maestro más cerca de los niños, que ellos viajar a la ciudad de Carora, (un numeroso grupo de estudiantes). Después de cumplir con sus compromisos con el grupo de los cursantes. En las tardes noches colaboraba con la señora Talita y el señor Gerardo, en su negocio de posada y  restaurant,  primero porque estaba hospedado en ese lugar y segundo, el señor Gerardo es un excelente músico y bohemio, en muchas ocasiones se establecían las tertulias musicales, pues, ese lugar siempre fue un icono en ese aspecto, por su buena comida y por ser casi el único lugar donde los visitantes a Curarigua se podían hospedar. Él les ayudaba en  atender y servir a sus  clientes. Normalmente el señor Gerardo y él, incluso algunos visitantes que eran músicos, se lograba conformar unas veladas culturales de muy buena calidad y la interpretación y el canto de excelentes piezas musicales, tanto venezolanas como de otras latitudes de este continente, era una característica muy especial de ese sitio emblemático  en  esa población de Curarigua la tierra de Don Pio.

Estando en Curarigua el Profesor Argimiro González le realiza una amplia entrevista, donde cuenta con lujo de detalles la relación que mantuvo con Don Pio Rafael Alvarado y su grupo. Se puede bajar por Facebook. Por  Orlando Enrique Paredes Cedeño.

El 13 de julio de 2013, en un accidente automovilístico, en la carretera Panamericana, fallece Evaristo Lameda, El Zamurito, quien venía del Empedrado, luego de cumplir con un compromiso adquirido en esa comunidad. Fue un hecho muy lamentable ya que, en el mismo estuvo involucradas otras personas que también perdieron la vida. La imprudencia, componente de ese fatal accidente, donde un camión de carga invadió el canal de circulación del auto donde viajaba el Zamurito y sucedió lo peor, lo inesperado.

El Ministerio del Poder Popular Para la Cultura, lo había registrado, como Patrimonio Cultural Viviente del municipio Torres. Es un reconocimiento que se les hace a esas personalidades o figuras que se han destacado en algunas de las actividades artísticas y por su trayectoria fue digno en reconocerle sus méritos. En ese libro puede ser ubicado la reseña histórica de Evaristo Lameda. Igualmente, otro reconocimiento muy singular lo representó la edición de un libro de cuentos hecho por un grupo de niños que participó en un concurso auspiciado por el Fondo Editorial de La Alcaldía Bolivariana de Torres, a cargo de la Dra. Isabel Hernández, en el cual quedó plasmado como describen los niños a El Zamurito, su maestro, su tutor, su amigo, su hermano.

La Alcaldía Bolivariana de Torres, conjuntamente con el Profesor Elías Torcates, le organizó un merecido homenaje a un año de su partida física, este evento se llevó a cabo en las instalaciones del Complejo Ferial Dr. Hermes Chávez Crespo. Es bueno destacar que en ese acto  participaron 100 niños, cada uno con su cuatro y  de varias escuelas del municipio Torres, los cuales tocaron varias de las piezas musicales que interpretaba El Zamurito,  en forma instrumental.

Fue un evento de un significado y extraordinario valor artístico, con el sólo hecho de haber podido reunir a tantos niños, los cuales les reconocieron sus méritos como una forma de decirlo. “Te fuiste pero nos dejaste tus enseñanzas”. Lamentablemente este acto se organiza después de haber cambiado de paisaje. Sin embargo, el pueblo de Carora estuvo allí  para testimoniar con su presencia y valorar su obra dejada en esa gran cantidad de discípulos. Un acto muy emotivo, muy particular y lleno de enseñanzas. El cuatro es parte de nuestra historia, por lo tanto, perdurará en la memoria y costumbres de nuestro pueblo. Su familia recibió una hermosa placa confeccionada por otro gran cultor de este municipio, donde se le rinde un merecido homenaje y como un reconocimiento a esa loable y plausible  labor y en donde se reafirma que sus lecciones no se perderán,  porque esos niños representan el nuevo semillero, el germen  del cuatro en el futuro.

En ese mismo acto participó el señor Rafael Ortega, un gran cultor, Cuatrista del estado Cojedes, quien vino a rendirle un homenaje y con su presencia, reconocerle sus virtudes, sus méritos envidiables. Este acto humanístico fue transmitido por la TV Escolar de La Unidad Educativa Priscilo  Veliz, órgano divulgativo de esa institución educativa. Este trabajo informativo lo realizan los niños de dicha institución. Dirigidos por el Prof. Toni Fuentes. Esta información se puede conseguir a través del canal Youtube.

Otro homenaje de mucho significado y como un reconocimiento  a ese gran cultor del cuatro a su labor cultural, lo constituyó un poema que le compuso Iginio Montero El Gabán de la Otra banda. Este poema  fue escrito, por supuesto, luego de la partida física de ese excelente Cuatrista y en el mismo se relatan las virtudes, destreza, habilidades y las condiciones de un extraordinario ser humano, y cultor de este municipio. También en este acto participó Iginio declamando ese poema.

La obra musical de Evaristo Lameda, debería ser editad en un CD, para este caso por el CENDIS, órgano perteneciente al MPPC, como una manera de reconocerle sus méritos, sus virtudes, sus enseñanzas  y a la vez  para que  sirva como una valoración y quede plasmada en ese disco, en primer lugar como recuerdo y que pueda ser conocida por ese gran manojo de niños que hoy se han incorporado a la ejecución de ese instrumento tan importante para la idiosincrasia del venezolano, para que sirva como una forma de conservar las lecciones del maestro.

De CUENTOS  PARA  LA  HISTORIA

Foto cortesia de Ebay

 

 

 

 

Nació en San Francisco Parroquia Montes de Oca, del municipio G/D. Pedro León Torres del estado Lara Venezuela. Luego de obtener el título de Maestro de Educación Primaria, y posteriormente de Título de Profesor de Educación Integral ejerció la docencia por más de 30 años en el municipio Torres. En el año 2019, la Editorial “El Perro y la Rana del Ministerio de la Cultura, editó su Libro “Se Soltó el Diablo en Carora”, Versión Digital. Creador del “Método Activo de Lectura” para enseñar a leer y escribir a los niños a temprana edad a través de la estrategia metodología ludodidáctica. Aprender jugando. Primera versión (Manual Artesanal) ahora Tecnológica Digital), año 1983. Trabajo Lúdico. Pintor, Caricaturista, Publicista, Artesano de la Técnica “Repujado sobre Metal” Músico, Compositor. Autor de 55 Artículos narrativos (hasta ahora) de Historiografía Local, de personajes, hechos, sucesos, vivencias, de este municipio, los cuales están en espera; a objeto de que puedan ser editados en un nuevo libro. Desde el año 2008, fue contratado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, como Operador Cultural en el municipio Torres, hasta la fecha.

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